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lunes, 17 de noviembre de 2014

El baile de los cuarenta y uno: Recordando el momento en que la policía allanó un baile queer en México


"Los 41 Maricones", caricatura de José Guadalupe Posada, 1901
 (Fuente: Wikipedia)

Una de las redadas policiales más notorias del mundo sucedió en un encuentro LGBTIQ hace 113 años —el 17-18 de noviembre de 1901— cuando la policía arrestó a 41 varones en un baile en la Ciudad de México, D.F.

El allanamiento del "Baile de los 41" causó un gran escándalo con repercusiones duraderas contra las personas LGBTIQ. El incidente fue ampliamente difundido y se utilizó posteriormente para justificar años de acoso de la policía, incluyendo más allanamientos, chantaje, palizas y encarcelamiento. El número 41 entró en la cultura popular en México y se sigue utilizando hoy en día como una manera negativa para referirse a los varones homosexuales, ya que evoca aquella "vergüenza".

Alrededor de la mitad de los varones en la baile de los 41 estaban trasvestidos, luciendo vestidos de seda y satén, pelucas elegantes, joyas y maquillaje. La policía allanó la casa particular donde estaba en marcha el "baile de travesti". Sin embargo, la policía nunca dio a conocer los nombres de los detenidos porque provenían de la clase alta de la sociedad mexicana.

Como castigo, los 41 detenidos fueron humillados en la cárcel y luego forzados a servir en el ejército, donde cavaron zanjas y limpiaron letrinas en la península de Yucatán. Una reunión de lesbianas en Santa María fue allanada poco tiempo después —el 4 de diciembre de 1901—, aunque recibió mucha menos publicidad.

Los informes de la época sobre el "Baile de los 41" incluyeron una famosa serie de caricaturas por el artista popular mexicano José Guadalupe Posada. Estas imágenes burlonas contrastan con las nuevas estaciones de la Cruz LGBTIQ de la artista Mary Button, cuyas pinturas buscan conectar las redadas policiales de bares homosexuales con el sufrimiento de Jesús. El allanamiento del "Baile de la 41" es un ejemplo más del acoso policial que ocurrió en muchos países del mundo.

Hoy en día el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en la Ciudad de México y el "baile de los 41" está siendo recuperado y reinterpretado por activistas LGBTIQ y académicos. Una organización sin fines de lucro llamada "Honor 41" honra y celebra a individuos LGBTIQ Latinas/os como modelos a imitar. El video en idioma inglés llamado El Baile de la 41 ofrece una visión general accesible sobre esta historia.

Todos los hechos y el contexto completo del "Baile de los 41" se examinan en el libro El Famoso 41: Sexualidad y Control Social en México, de los académicos Robert McKee Irwin, Edward J. McCaughan y Michelle Rocio Nasser.



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Enlaces relacionados:

Baile de los cuarenta y uno (Wikipedia Español)

Baile de invertidos (Wikipedia Español)



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Esta entrada es una traducción de "Dance of the 41 Queers: Police Raid on Mexican Drag Ball Remembered" del blog Jesus in Love. Traducción de Hugo Córdova Quero.

Esta entrada es parte de la Serie Santos GLBTIQ por Kittredge Cherry en el blog Jesus in Love [Jesús enamorado]. Ese blog presenta en las fechas adecuadas durante todo el año tanto santas y santos como mártires, héroes, heroínas y personas consagradas de especial interés para las personas gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales (GLBTIQ) y sus aliadas y aliados.

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domingo, 4 de mayo de 2014

La Biblia y las personas gays: ¿Es un pecado ser gay? ¿Condena Jesús la homosexualidad?


"La Biblia con conciencia" (Beibl gydag ymwybyddiaeth) del artista Andrew Craig Williams

A continuación reproducimos uno de los mejores artículos de todos los tiempos sobre el tema de la Biblia y la homosexualidad. Se titula "La Biblia y las personas gays" y fue escrito por el Rev. Durrell Watkins, pastor principal de la Catedral del Sol en Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos de Norteamérica.

En su análisis, el Rev. Watkins va más allá de desacreditar los pasajes "anti-gay" usados para atacar a las personas queer. Su trabajo dedicado se muestra en la presentación del mensaje positivo de Jesús de una manera clara y accesible para las personas queer. Con mucha gentileza el Rev. Watkins not ha autorizado a traducir su artículo al español a fin de publicarlos en nuestro blog Santos Queer, el cual recibió recientemente su primer comentario anti-gay.

La Biblia y las personas Gays

Hay cuatro preguntas que a menudo me hacen acerca de la espiritualidad en relación a las personas LGBTIQ. Mi ministerio está dentro de una iglesia que tiene sus raíces tanto en la tradición cristiana como en el movimiento por los derechos lésbico-gays. Sin embargo, soy una persona humanista, espiritual y pluralmente religiosa y, aunque hablo mayormente desde un punto de vista cristiano, el mensaje que trato de ofrecer es universal. Aquí están las preguntas y mis respuestas.

¿Es pecado ser gay?


"Pecado" significa "errar el blanco" (una metáfora de tiro al blanco con un arco). "Ser" algo es una cuestión de la ontología (de "serlo"). Así que al descubrir que uno es algo y ser honesto acerca de ello nunca puede considerarse como "errar el blanco". Es decir, auto-descubrirse y expresar la verdad acerca de uno con integridad es, en realidad, ¡estar dando justamente en el blanco!

¿Jesús condena la homosexualidad?


Jesús condenó muy poco, en realidad. Una de las pocas cosas que sí condenó fue la tendencia de las personas religiosas a ¡participar en la condenación! Jesús parecía tener mucha paciencia con casi todo  el mundo, excepto con las personas que, por justicia propia, trataron de hacer cumplir las normas religiosas de una manera que resultaba en opresión o control de otros.

¿Le tenía Jesús simpatía a las personas homosexuales?


La palabra "homosexual" no fue jamás parte del vocabulario de Jesús. Sin embargo, Jesús (de acuerdo a los relatos de Mateo 8.5-13, historia se repite en el Lucas 7.1-10) sanó al esclavo de un centurión romano. Los oyentes originales de esa historia hubieran asumido sin ninguna duda que el esclavo era el amante del centurión. Por lo que sabemos de la cultura romana del siglo primero, este tipo de relaciones no eran infrecuentes. Para que una persona de tan alto rango estuviera tan preocupada por un esclavo al punto de acercarse a un curandero de condición inferior en un intento desesperado por ayudar a su esclavo sugiere una intimidad mucho mayor de lo que cabría esperar entre un militar y su "esclavo". ¿Cómo respondió Jesús al centurión? ¡Elogió su fe! Su relación no fue condenada o ni siquiera cuestionada.

Además, en Mateo 19, Jesús se define a los "eunucos" en un sentido mucho más amplio de lo que normalmente escuchamos. Habla, por supuesto, de quienes están castrados, que es la definición usual. Sin embargo, también dice que hay otras dos clases de eunucos. Afirma que hay quienes "eleven" ser eunucos (que viven una vida de celibato) y que otros son eunucos "nacidos" (personas que por naturaleza son sexualmente diferentes). También dice que no todo el mundo aceptaría su definición amplia, inclusiva y sin prejuicios de los eunucos, pero dice: "El que pueda aceptar esto debe aceptarlo."

Jesús estaba dando un ejemplo de la diversidad sexual, ya que algunas personas son diferentes porque han sido alteradas quirúrgicamente. Otros son diferentes debido a las opciones personales de no casarse o permanecer célibe (por ejemplo, los monjes y monjas). Y otros son diferentes porque nacen diferentes, es decir, que son naturalmente diferentes. Jesús no sugirió que algo estaba mal con cualquiera de los eunucos, y ciertamente no ha propuesto un programa para "ex-eunucos". Algunos de nosotros somos "diferentes" de la mayoría, y Jesús parecía pensar que estaba bien y ¡que todo el que puede aceptar esa diversidad tiene que aceptarlo! Su enseñanza nos recuerda a Isaías 56.3,5,7 donde el profeta pone estas palabras en boca de Dios: "El eunuco no tiene que decir: 'Yo soy un árbol seco (estéril)'... les daré en mi casa un monumento y un nombre que será aún mejor que tener hijos;  un nombre imperecedero eterno...  porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos". En cualquier caso, Jesús nunca condenó el amor o la atracción de personas hacia su  mismo sexo.


¿Pero no hay versículos de la Biblia que condenan la homosexualidad?


Esto depende de cómo se lee la biblia. Las personas que escribieron los documentos que con el tiempo se convirtieron en nuestra biblia eran producto de su tiempo y cultura. Tenían agendas específicas y escribían a comunidades particulares, por lo general en respuesta a eventos ya definidos. Ninguno de ellos tenía la menor idea de que las personas del siglo 21 leerían sus trabajos. De hecho, ninguno de ellos sabía que había un continente llamado América o que el mundo no era plano. Y así, nosotros leemos declaraciones en la Biblia que apoyan la esclavitud, que asumen que las mujeres son de alguna manera inferiores a los varones, que parecen sugerir que Dios toma partido en sangrientos conflictos militares.
Hoy en día, definitivamente no aceptamos que las mujeres son de alguna manera inferiores a los varones.
Hoy en día, creemos que la esclavitud es uno de los mayores males de la historia humana.
Hoy en día, muchos de nosotros creemos que la guerra nunca es voluntad de Dios.
¿Leemos la Biblia con la conciencia de sus contextos históricos, culturales y lingüísticos? ¿O nos aferramos a versículos aislados que parecen apoyar uno u otro prejuicio? De la manera como elegimos a leer la Biblia determinará si creemos que la Biblia promueve la homofobia. Y la forma en que elegimos leer la Biblia, en realidad, dice más sobre el lector en sí que sobre el texto mismo.

De toda la Biblia, que fue escrita por muchas personas en un período que abarcan más de mil años, ¡hay alrededor de sólo media docena de frases que se utilizan habitualmente para avergonzar, condenar, hostigar o aterrorizar a las personas gays y lesbianas! ¡Cada uno de esos pasajes raros y aislados, cuando se los toma en su contexto cultural, histórico, lingüístico y literario pueden ser deconstruidos en formas que son en realidad muy liberadoras para las personas que amantes a otras personas del mismo sexo! El amor e incluso la atracción mutua de dos personas del mismo sexo no son condenados en las Sagradas Escrituras.

La Biblia está en contra de la violación, la explotación y el daño al prójimo (¡y con razón!). No se trata de una colección de libros destinados a condenar el amor, la reciprocidad, o cualquier situación que afirme la vida.

Ahora bien, reflexionemos sobre estos pasajes de la Biblia que algunos de nosotros creemos resumen con precisión el mensaje divino para la familia humana: 
- "Dios es amor y el que permanece en amor, permanece en Dios y Dios vive en ellos!" (1 Jn 4.16).

- "Porque yo sé muy bien los planes que tengo en mente para ti, dice el Eterno, ¡pensamientos de paz, y no de aflicción! planes para darte un futuro lleno de esperanza " (Jer 29.11).

- "Por la gracia de Dios soy lo que soy" (1 Co 15.10).
- "El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio de sí mismo. Contra tales cosas no hay ley" (Gl 5.22-23).
No hay ninguna ley en contra del amor y todos somos uno. Este es el mensaje de la Biblia. No nos enseña como odiar, sino que nos enseña cómo amar. Podemos estar seguros de que las personas LBTGIQ son tan capaces de vidas llenas de amor como cualquier otra persona.
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El Rev. Durrell Watkins ha sido el pastor principal de la Catedral del Sol en Fort Lauderdale, Florida desde 2007. La iglesia está afiliada con las Iglesias de la Comunidad Metropolitana y la Alianza Internacional del Nuevo Pensamiento. Watkins tiene un Doctorado en Ministerio de la Episcopal Divinity School en Cambridge, Massachusetts. Este artículo apareció originalmente en su blog Kweerspirit.

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Más recursos sobre el tema de la Biblia y la homosexualidad:

Homosexualidad en la Biblia (Wikipedia)

La Biblia también es nuestra historia…Leyendo la Biblia con “ojos nuevos” (Iglesias de la Comunidad Metropolitana)

Lo que la Biblia realmente dice sobre la homosexualidad de Daniel A. Helminiak

La Biblia, el Cristianismo, y la Homosexualidad de Justin Cannon

Biblia y homosexualidad, ¿Se equivocaron los traductores? de Renato Lings

Recursos teológicos de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana


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Esta entrada es parte de la serie Santos LGBTI en el blog Jesus in Love [Jesús enamorado]. Ese blog presenta en las fechas adecuadas durante todo el año tanto santas y santos como mártires, héroes, heroínas y personas consagradas de especial interés para las personas gays, lesbianas, bisexuales,  transexuales e intersexuales (GLBTI) y sus aliadas y aliados.

Esta entrada es una traducción de "The Bible and Gays: Is it a sin to be gay? Did Jesus Condemn Homosexuality?" en el blog Jesus in Love. Traducción de Hugo Córdova Quero

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jueves, 20 de febrero de 2014

Marcella Althaus-Reid: Santa de una espiritualidad sexualmente encarnada

 
Marcella Althaus-Reid
(1952-2009)

Marcella Althaus-Reid fue una gran teóloga queer cuyos libros incluyen La Teología Indecente (2000) y Il Dio Queer (2003). Nacida en Argentina, se convirtió doblemente en la primera profesora de teología en toda Escocia y la primera mujer designada en una cátedra de teología en la Facultad de Teología de la Universidad de Edimburgo, Escocia, en 2006. Mantuvo ese puesto hasta que murió — a los 56 años de edad — el 20 de febrero de 2009, hace cinco años. He aquí una reflexión sobre su vida y obra de un docente e investigador que la conocía personalmente.

Marcella Althaus-Reid
Santa de una espiritualidad sexualmente encarnada

Por Hugo Córdova Quero

Es difícil hablar de personas que han partido recientemente de esta vida como “santas” y “santos”. Generalmente, la idea popular es que alguien que es considerada/o santa/o vivió muchos siglos en el pasado. Hay una necesidad de “normalizar” y de “esterilizar” sus vidas a fin de que sean casi “perfectas”, y la distancia temporal logra este efecto. Si esta es la regla por la que la vida y obra de Marcella Althaus-Reid debe ser medida, entonces nos encontramos frente a alguien que difícilmente pueda ser colocada dentro de tal armario. Si hay algo que Marcella hizo en su vida fue salir de los armarios que tanto la cultura y la sociedad como la religion y la teología nos han impuesto a través de siglos de historia del Cristianismo.

Sin embargo, hay otro tipo de “santidad”, que no se rige por la perfección sino por su opuesto, es decir, la imperfección, la fragilidad y la potencialidad. Las famosas palabras de San Pablo “Mi mayor fuerza se manifiesta en la debilidad” (2 Co 12.9b) y “Llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios” (2 Co 4.7) son una guía a este respecto. Las santas y los santos no son super-heroínas y super-héroes que pueden hacer de todo, sino que, por el contrario, son personas que encarnaron/encarnan lo más profundo de nuestra humanidad, que no es perfecta, y que solo en su contacto con lo divino se potencia. América Latina testifica de innumerables santas y santos populares que encarnan precisamente esta “santidad desde el reverso”. Marcella se inscribe en esta tradición popular.

Marcella nació en Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina, el 11 de mayo de 1952. Si bien creció en la tradición Católica Romana, en su adolescencia conoció la Iglesia Evangélica Metodista Argentina. Inspirada por esa tradición, cursó estudios de teología en el Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET) en Buenos Aires, Argentina. Luego realizó su doctorado en la Universidad de San Andrés en Fife, Escocia.

Marcella es mayormente conocida por su teología indecente, que da título también a su primer libro publicado en el año 2000 en inglés y en el año 2005 en castellano. En ese libro afirma:

“El paradigma es un paradigma indecente, porque desnuda y revela sexualidad y economía al mismo tiempo. Para conocer nuestra sexualidad no sólo necesitamos una teología indecente que pueda alcanzar al núcleo de las construcciones teológicas, en la medida que éstas hunden sus raíces en las sexuales, también la necesitamos porque las verdades teológicas son moneda dispensada y adquirida en mercados económicos teológicos” (2005: 34).

En otras palabras, esta cita nos confronta con la materialidad de la construcción teológica, la cual está íntimamente relacionada a lo corporal, lo sexual y lo relacional pero que, debido a un proceso de hacer de la teología un elemento de decencia – entendiendo decencia como control y normatividad —, ha sido usado para espiritualizar esas áreas. Nada más lejos de la obra de Marcella. Para ella, la santidad no viene solamente por “oir la Palabra” (Ro 10.17), sino por nuestras propias experiencias, incluidas — o debiera decir, mayormente — nuestras experiencias sexuales:

“¿Por qué hacer una teología de historias sexuales? ¿No es demasiado particular o en exceso centrada en el «ámbito privado» de la persona? La respuesta es no, porque la sexualidad no se queda en la casa o en el dormitorio de un amigo, sino que penetra nuestra vida económica, política y social. La teología ha sido siempre un gran discurso teórico sobre heteronormatividad, que rige las relaciones sexuales en casa y en las esferas publicas de la vida” (2005: 188).
Una forma de hacer esto es poniendo en relieve las historias sexuales ya sea mediante la lectura de la Biblia desde lo sexual o a través de escuchar los relatos de los amantes como una revelación divina. La espiritualidad de Marcella se nos despliega como una religiosidad que encarna todo lo humano, no solo aquellas áreas consideradas socialmente como “decentes”. En esto, Marcella sigue fielmente a los Padres Capadocios, especialmente a Gregorio de Nacianzo (330-390 d.C.) quien afirma: “(…) lo que [Cristo] no ha asumido, no ha sido salvado, porque él ha salvado lo que ha asumido también en su divinidad” (Ep. 101). Una espiritualidad encarnada debe serlo también sexualmente. De lo contrario, la salvación no es efectivamente alcanzada. Marcella nos guía, pues, en pos de esta espiritualidad que no nos hace “cercenar” nuestra sexualidad sino todo lo contrario, ofrecerla como camino hacia la santidad. Su teología indecente es una verdadera teología queer que ha abierto las puertas de los armarios de nuestras tradiciones y prejuicios y nos llama proféticamente a salir fuera de ellos en pos de la liberación.

Prolífica escritora, docente y conferencista, Marcella publicó dos libros de su autoría, editó ocho colecciones en donde le dio la oportunidad a nuevas y nuevos pensadores para dar a conocer su producción académica, y publicó más de cincuenta artículos y capítulos en revistas académicas y libros. Sin embargo, a pesar de su incansable dedicación académica, Marcella siempre tuvo tiempo para nutrir su espiritualidad y cultivar sus amistades. Tuve el privilegio de conocer su obra cuando cursaba mi maestría en el Graduate Theological Union en Berkeley, California. Luego de nuestros primeros contactos, rápidamente nos hicimos amigos y siempre me sorprendí que en medio de su atareada vida académica, ella dedicara espacio importante para cultivar nuestra amistad. Fue ella quien me invitó a publicar mi primer artículo en una revista académica. Cuando el artículo fue publicado y le escribí para agradecer todo su apoyo, ella me contestó:

“Hugo, cuando yo estudiaba teología, por ser mujer y por pensar de manera diferente, mucha gente no logró comprenderme. Fue difícil. Me costó mucho progresar en mi carrera. Yo creo en tu trabajo, por eso lo apoyo. Cuando vos seas conocido, prométeme que harás lo posible para solidarizarte con otros que también estén como nosotros “en la lucha.” Solo así construiremos comunidad, solo así haremos liberación.”
En estas palabras comprendí por primera vez que Marcella no escribía desde su confortable silla de escritorio sino que “vivía su predicación,” que ella misma encarnaba cada una de sus palabras. Su vida siempre fue una constante lucha en medio de la cual nunca perdió la frescura de saber lo que es estar vivo y de que siempre hay posibilidad de que las cosas cambien para bien. Aunque en Argentina no encontró su espacio —bien dicen las Escrituras que nadie es profeta en su tierra (Mt 13.57)—, ella nunca dejó de lado sus raíces ni su alegría. Para quienes tuvimos el privilegio de conocerla, de una u otra manera, ese sentido de que la vida vale pena ser vivida, pero que para vivirla hay que lucharla, era una marca distintiva de su vida, fe, espiritualidad y obra, además de un aliciente en nuestra amistad.

El fallecimiento de Marcella el 20 de febrero de 2009 en Edinburgo, Escocia, dejó un vacío profundo tanto en su familia y en quienes la conocíamos como en el mundo académico donde su voz profética emergió como un ícono de las teologías queer. Marcella era mi querida amiga e integrante de mi comité doctoral en el Graduate Theological Union, aunque falleció un mes antes de la defensa de mi tesis doctoral. Han pasado cinco años desde que ella no está más con nosotros y realmente la echo de menos. Echo de menos nuestras conversaciones, con esa mezcla de filosofía y risas, de  profundidad intelectual y de sensibilidad ante las situaciones más humanas de la vida cotidiana. Siempre tuvo una palabra de consuelo para guiarme en mi formación académica. Siento que con su muerte emerge el mismo sentimiento que tengo al leer el testimonio de los Evangelios sobre la experiencia de las y los discípulos frente a la muerte de Jesús. Ese sentimiento cuestionador de por qué las personas buenas mueren pronto. Sin embargo, rápidamente me surge la conexión con la resurrección, no como un dogma que haya de ser creído y repetido porque simplemente me ha sido enseñado, sino porque es la esperanza que atesoro de que en Dios, de alguna manera, de algún modo, volveremos a vivir otra vez en comunidad. De esto Marcella supo escribir en su libro De la Teología Feminista a la Teología Indecente (2004):

“El hecho es que la resurrección de Jesús fue también un evento comunitario: mujeres y varones fueron testigos de como él volvió de la muerte, caminó entre ellos y continuó el diálogo que existiera antes de su crucifixión. Cada muerte cambia la vida de quienes sobreviven, porque algo de su humanidad les es removida. Por lo tanto es legítimo pensar que, comenzando con la resurrección de Jesús, toda una comunidad de personas que sufrió su pérdida cuando él fue crucificado, volvió a la vida. Sus ojos fueron abiertos en el sentido que la muerte cobró otro significado. La resurrección se transformó en paradigma, mostrándonos la durabilidad e indestructibilidad de la vida y de la justicia” (2004: 113)

Marcella demostró hábilmente en su teología indecente una espiritualidad que altera e interrumpe los dictados de la sociedad y sus contrapartes en las instituciones religiosas, mientras que trae a la conversación nuestras realidades e historias sexuales. Marcella, nuestra santa popular latinoamericana, nos invita a querificar y encarnar una espiritualidad que no se sorprenda de encontrar a Dios en la reflexion teológica de nuestras historias sexuales que — si bien son imperfectas — revelan nuestra humanidad completa, y que — si bien son indecentes — también son sumamente místicas. La propuesta de una espiritualidad sexualmente encarnada de Santa Marcella nos seduce a abrazar nuestra propia liberación. 

¡Te extraño mucho, mi santa amiga!


Referencias
Althaus-Reid, Marcella (2004). From Feminist Theology to Indecent Theology. Londres: SCM Press.
Althaus-Reid, Marcella (2005 [2000]). La teología indecente: Perversiones teológicas en sexo, género y política. Barcelona: Bellaterra.
Gregorio de Nacianzo, Epístola 101.


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Hugo Córdova Quero, doctor en Estudios Interdisciplinarios en Religión, Etnicidad y Migración por el Graduate Theological Union en Berkeley, California, EE.UU. (2009), Magister en Teología Sistemática, Teoría Queer y Estudios Postcoloniales por el Graduate Theological Union (2003) y en Divinidad por la Universidad ISEDET en Buenos Aires (1998). Actualmente es profesor adjunto en el Starr King School for the Ministry (SKSM), en el Graduate Theological Union. Su apretada agenda incluye la redacción y traducción de artículos para el blog Santos Queer.



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Una versión en inglés de este artículo se puede encontrar en el blog Jesús in Love [Jesus enamorado] bajo el título: Marcella Althaus-Reid : Saint of a sexually embodied spirituality.

Enlaces para profundizar más sobre Marcella Althaus-Reid:

La Teología Indecente

Indecent Theology: Perversiones Teológicas en Sexo, Género y Política (English)

Il Dio Queer

The Queer God (English)

Desde Teología Feminista de Teología Indecente

Teología de la Liberación y la Sexualidad

Bailando la teología en botas fetiche: Ensayos en honor de Marcella Althaus Reid

Más libros de Marcella Althaus-Reid

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Enlaces relacionados:

Puede dejar un mensaje respetuoso o encender una vela en el siguiente sitio: Profesora Marcella Althaus-Reid - Obituario

Recordando a Marcella Althaus-Reid, "teóloga indecente" (Santos y Mártires Queer - y otros) 

En La Caminata: Remembering Marcella Althaus-Reid” by Alejandro Escalante (Indecent Theology blog)

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Esta entrada es parte de la serie Santos LGBT en el blog Jesus in Love [Jesús enamorado]. Ese blog presenta en las fechas adecuadas durante todo el año tanto santas y santos como mártires, héroes, heroínas y personas consagradas de especial interés para las personas gays, lesbianas, bisexuales,  transexuales e intersexuales (GLBTI) y sus aliadas y aliados.

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viernes, 10 de enero de 2014

¿Por qué necesitamos santas y santos LGBTIQ?


"Cristo glorificado en la corte del cielo", de Fra Angelico, 1428-1430
(Fuente: Wikimedia Commons)

Santas y santos LGBTIQ son importantes porque la gente está buscando formas alternativas para llevar una vida de amor. Las iglesias han tratado de controlar a la gente silenciando sus historias queer. Tanto las santas como los santos LGBTIQ nos muestran no sólo su lugar en la historia, sino también nuestro lugar - porque todas y todos somos santas y santos que estámos  destinadas y destinados a encarnar el amor. Podemos acceder a la energía de nuestros antepasados ​​a través de la fe. Para algunas personas las santas y santos queer se convierten en amistades y colaboradores, haciendo milagros sencillos para recordándonos que "no vivimos en soledad".

En esta entrada sobre santas y santos queer, ofrezco reflexiones sobre lo que he aprendido escribiendo más de 40 perfiles de la Serie Santos LGBTI en los últimos dos años. Esta es mi teología queer de la santidad.

Al principio pensé que las santas y los santos LGBTIQ eran raros. Poco a poco me di cuenta de que están por todas partes a lo largo de todos los tiempos y que se encuentran entre nosotros. Todas y todos hemos conocido santas y santos a lo largo de nuestras vidas. Son personas comunes y corrientes que también son extraordinarias.


"Sergio y Baco"
  del artista Robert Lentz, OFM
(Fuente: TrinityStores.com)
¿Quiénes son las santas y los santos LGBTI y queer? Si desea los nombres específicos, visite la nueva página del blog Santos Queer: www.santosqueer.blogspot.com.

Uno de los mayores retos ha sido el de saber quién es un "santo" o una "santa" y qué es "LGBTIQ." Si los límites de la santidad son resbaladizos, entonces la definición de LGBTIQ es aún más fluida.

Mayoría de las iglesias tradicionales no canonizan ni a santas ni a santos que son abiertamente LGBTIQ, por lo que deben reclamar nuestro propio santoral. Es importante revaluar figuras que nos son familiares así como también recuperar personas que se han perdido en la historia al tiempo que reconocemos a las santas y santos de nuestro tiempo.


Las historias tradicionales de las santas y los santos tienden a ser demasiado piadosas, presentando súper-héroes idealizados que parecen distantes e irrelevantes. Los términos "santa/s" y "santo/s" se han utilizado para conseguir que la gente aceptar pasivamente las situaciones opresivas. Con demasiada frecuencia, las santas y los santos han sido puestas/os en un pedestal para glorificar a la virginidad y el sufrimiento masoquista. El énfasis en los milagros no respeta la naturaleza, mucho menos el milagro permanente de la vida. Las feministas han criticado a los santos como herramientas de la moral dominante, pero para mí es todo lo contrario: las santas y los santos LGBTIQ pueden sacudir el status quo. Podemos restaurar la compleja realidad de las santas y los santos cuyas vidas están siendo secuestrados por las jerarquías religiosas para imponer su status quo. Las santas y santos Queer pueden ayudar a recuperar la totalidad, conectando la sexualidad y la espiritualidad para el bien de todas las personas.


"Perpetua y Felicidad"
del artista Robert Lentz, OFM
(Fuente: TrinityStores.com)

Empecé a escribir sobre santas y santos LGBTIQ después de terminar una serie de libros sobre el Cristo queer (mi novela Jesús enamorado y el libro arte que se atreve). Mucha gente me dijo que no podría referirse a un Jesús gay, pero les gustaba la idea de que sus seguidores fueran LGBTIQ. Muchos líderes de las iglesias han utilizado a las santas y a los santos a fin de imponer un control verticalista desde arriba, pero el deseo de las santas y los santos brota como un manantial natural desde las bases. Las personas se sienten atraídas por la presencia del poder espiritual en las vidas de las santas y los santos,  se comprometen con  disposición a usar ese poder para los demás, incluso a un gran costo para sí mismos. Las santas y los santos atraen a los demás con la calidad de su amor, a pesar de que su vida personal no hubiese sido tan "santa".



Si bien era consciente de las nuevas investigaciones y el arte sobre las santas y los santos LGBTIQ, me sorprendí al descubrir que no estaban fácilmente disponibles  en línea. En gran parte debido a la represión de las iglesias cristianas, la espiritualidad LGBTIQ  ha sido en gran parte sepultada bajo los nombres de código oscuros como "imágenes desafiantes", eso si, en el mejor de los casos, estuviesen milagrosamente disponibles en internet.

Como una blogger independiente, soy libre de poner a las santas y santos LGBTIQ allí a la vista en donde más y más gente pueda encontrarlas/os y beneficiarse con ellas/os. Me decidí a descubrir y resaltar a las heroínas y los héroes sagrados como modelos para inspirar a las personas LGBTIQ de fe y sus aliadas y aliados. La respuesta positiva rápidamente me confirmó que la gente tiene hambre de conectarse con las personas queer de fe que nos han precedido.

¿Quién es una "santa" o un "santo" LGBTIQ?

Mi definición de lo que califica ser una "santa" o un "santo" LGBTIQ  sigue creciendo. En primer lugar incluí santas y santos canonizados oficialmente por la iglesia, pero pronto descubrí que muchos han logrado la "santidad" por "aclamación popular". La iglesia cristiana no tenía ni siquiera un proceso de canonización formal para los primeros 1.000 años. En última instancia, todos los creyentes, vivos y muertos, pueden ser llamados "santas" y "santos", una práctica que comenzó en la iglesia primitiva. ¡Sí, somos todos santas santos!

Los diccionarios definen "santo" como  "una persona extremadamente virtuosa". Me gusta mucho el concepto de la santidad que surgió en los comentarios de este blog durante un debate sobre el post "Artista muestra santos gay sensuales". La artista Trudie Barreras, de Atlanta, Estados Unidos de Norteamérica,  escribió: "Mi definición de santo no tiene absolutamente nada que ver con lo que define a la Iglesia jerárquica, sino con todo que tiene que ver con la calidad del amor demostrado". O, como el autor gay Toby Johnson comentó: "Ser santo significa crear más amor en el mundo".


"Juana de Arco"
del artista Robert Lentz, OFM
(Fuente: TrinityStores.com)
La santidad viene en muchas formas diferentes. Algunos se convierten en santas o santos, llevando una vida ejemplar, pero el camino más seguro hacia la santidad es para arriesgar o perderse uno mismo por el bien de los demás. Como dijo Jesús: "Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos" (Juan 15.13). La palabra griega "Mártires" que significa "dar testimonio", representa a un tipo común de santas y santos.

Ya sea o no que murieron como mártires, las vidas de las santas y los santos eran realmente difíciles. Nuestras vidas son difíciles también, y esto muchas veces puede convertirse en un punto de conexión. Al igual que las personas cristianas LGBTIQ contemporáneas, las santas y los santos a veces enfrentaron la oposición desde dentro de sus iglesias. Algunos mártires, incluído la santa travesti Juana de Arco, no fueron asesinados fuera de la iglesia, ¡sino por la Iglesia Cristiana!


¿Qué significa LGBTIQ?

Lesbiana, gay, bisexual, transgénero, intersexual y queer no existieron como categorías en la mayor parte de la historia en la que las santas y los santos vivieron. Una manera conveniente en torno a este dilema es decir que las santas y los santos LGBTIQ son las de especial interés para las personas LGBTIQ y sus aliadas y aliados.


"Harvey Milk"
por el artista Robert Lentz, OFM
(Fuente: TrinityStores.com)
La existencia de las santas y los santos históricos LGBTIQ se niega porque es casi imposible probar su actividad sexual. Sin embargo, el amor entre personas del mismo sexo no tiene que ser consumado sexualmente para que alguien sea honrada u honrado como una santa o un santo LGBTIQ. Amor profundo entre dos personas del mismo sexo es suficiente. La homosexualidad es algo más que la conducta sexual. La Asociación Norteamericana de Psicología define a la orientación sexual como "un patrón persistente de atracción emocional, romántica y/o sexual". La cultura cristiana dominante ha tratado  de suprimir la homosexualidad abiertamente, por lo que a cualquier indicio que sobreviva en el registro histórico se le debe dar un significado adicional. Santas y santos oficiales eran monjas o monjes que vivían en conventos o monasterios con personas del mismo sexo. Muchas veces sus apegos emocionales primarios eran por personas del mismo sexo. De pronto, ¡casi todas las personas santas parecen LGBTIQ!

Dejémonos inspirar por las santas y los santos LGBTIQ que nos rodean como una "gran nube de testigos" (Hebreos 12.1) y comprometámonos con nuestros propios caminos queer en pos de la santidad.
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He ampliado las ideas que aquí se presentan en reflexiones teológicas sobre la base de la teología feminista y queer en las siguientes dos blogs:

Feminismo y Religión: El feminismo lleva a una teología gay de la santidad

99 Brattle (blog de la Episcopal Divinity School): Una teología gay de la santidad emerge
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Enlaces relacionados:

Lista de las santas y los santos LGBTIQ en JesusInLove.org

¿Quiénes son los "Santos y Mártires queer"? de Terence Weldon (Queerificando la Iglesia)

Memorial LGBTIQ de Todos los Santos, los Fieles Difuntos y el Día de los Muertos

TrinityStores.com (iconos innovadores, incluyendo santas y santos LGBTIQ)

Santidad y deseo masculino: una lectura gay de los Santos de Donald Boisvert

Escupir a los dragones: Hacia una Teología Feminista de la Santidad de Elizabeth Stuart

Santidad apasionada: devociones cristianas marginadas para personas distintivas de Dennis O'Neill

Un agradecimiento especial a CJ, Sage, Terence, Dennis, Liz, Trudie y Toby por los comentarios y las conversaciones que me ayudaron a desarrollar esta teología queer de la santidad.

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Esta entrada es parte de la Serie Santos GLBTI por Kittredge Cherry en el blog Jesus in Love [Jesús enamorado]. Ese blog presenta en las fechas adecuadas durante todo el año tanto santas y santos como mártires, héroes, heroinas y personas consagradas de especial interés para las personas gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales (GLBTI) y sus aliadas y aliados.

Esta entrada es una traducción de All Saints Day: Why we need LGBT saints del blog Jesus in Love. Traducción de Hugo Córdova Quero.

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